miércoles, 6 de marzo de 2013

Definición de frío

Tanto que decís que tenéis frío, tanto que os quejáis... aquí os dejo una cosa que leí hace tiempo, y que en su momento me hizo echarme unas buenas risas.


+18º C - En Hawai usan dos mantas
+10º C - En los edificios de Helsinki quitan la calefacción
+2º C - Los coches italianos no arrancan
0º C -El agua se congela
-1º C - Ves tu aliento. Los rusos están tomando helado y bebiendo cerveza fría

-4º C - Tu perro se mete en tu cama
-10º C - Los coches franceses no arrancan
-12ºC - Los políticos empiezan a hablar de vagabundos.
-15º C - Los coches americanos no arrancan
-20º C - Oyes tu respiración
-24º C - Los coches japoneses no arrancan
-28º C - Tu perro se mete en tu pijama
-29º C - Los coches alemanes no arrancan
-30º C - No hay ningún coche normal que arranque
-36º C - Los coches rusos no arrancan
-39º C - Los rusos se abrochan todos los botones de la camisa
-50º C - Tu coche se mete en tu cama
-60º C - La gente de Helsinki están congelados. En Moscú se abrochan los abrigos
-70º C - El infierno está congelado
-72º C - Los abogados comienzan a meterse las manos en los bolsillos
-120º C - El alcohol se congela. Los rusos se ponen bastante nerviosos.
-273,15º C - Cero absoluto. Las moléculas dejan de moverse. Los rusos chupan el vodka congelado

domingo, 3 de marzo de 2013

Cuentas pendientes

Las marcas que dejaron las cuerdas en mis muñecas no son nada para la cicatriz que dejaste en lo más profundo de mi ser...
"He venido solo porque salíais todos" me dijiste, cuando en realidad estabas ahí únicamente por mí. El ambiente no era tenso, por lo menos para los demás, que inocentes jugaban a aquel juego de mesa que como yo siempre he dicho: rompe más amistades de las que crea. Yo sin en cambio estaba desorientada, notaba las miradas y los gestos, que a los ojos de los demás eran invisibles... Poco a poco se fueron marchando todos, hasta que solo quedamos tú, Pablo y yo. No estaba cansada, aunque si lo hubiese estado tampoco querría haberme ido, no quería que la noche terminase ahí... Pero ya cuando me faltaba sentarme encima de ti para terminar de insinuarme, te levantaste simulando un gesto de sueño y comentando que te ibas... Me quedé anonadada y no sabía si es que te estabas quedando conmigo toda la noche o que simplemente me lo había imaginado yo todo. Pero entonces fue cuando Pablo dijo "bueno, me acercas que vivimos al lado" y lo comprendí todo. "Hasta luego chicos..." y se cerró la puerta. No tardé mucho en recoger aquél jaleo que habíamos montado, y mientras lo hacía, ya desaparecían las prendas que cubrían mi cuerpo. Poco a poco me quité la camisa, botón a botón... Casi como si de un baile sensual se tratara, con un espejo como único espectador, que a mí me encantaba.Casi no recuerdo cuando me quité los pantalones y las deportivas... Solo sé que cuando ya había empezado a tocarme, sonó el timbre. Miré por la mirilla casi ya sabiendo que ibas a ser tú... Abrí... "Me he dejado una cosa" dijiste embobado al ver que solo llevaba la ropa interior puesta. "Pasa, no te cortes..."
Pensaba que te tenía acobardado, hasta que dijiste "en serio, si quieres me voy... que a juzgar por la mancha que tienes en las braguitas seguro que te he interrumpido..."
No dije nada, solo me puse de espaldas hacia ti y de frente al espejo y me quité el sujetador. Seguidamente me dirigí a mi cuarto, y tú no tardaste en seguirme...
Saqué unas cuerdas del cajón..."Átame a la cama, y coge lo que dices que te habías dejado, y por lo tanto, por lo que habías vuelto..." La erección de tus pantalones era más que evidente y mis bragas ya no podían estar más mojadas. No tardaste en atarme a la cama, y quitármelas con la boca. Besaste mis muslos una y otra vez mientras yo me deshacía de placer y quería más. Tú seguías, besandome las piernas, la barriga... Todo muy sensual, acariciándome los brazos, hasta que me hiciste gritar "más por favor..." Me sacaste la lengua con expresión juguetona que en unos segundos se convirtió en algo más que una expresión... Tus labios y tu lengua se movían como si de una banda sinfónica se tratase y cada movimiento encajaba totalmente con la sinfonía maravillosa de mis suspiros. Apoyé mis pies en la cama y elevé la cadera diciéndote "azótame"; orden que no tardaste mucho en cumplir, una y otra vez... Ligeros azotes se entremezclaban con suaves caricias... No pude más y solté el mayor grito de placer que he soltado en mi vida. 
Jadeante y sudorosa allí estaba, tumbada en la cama, mientras tú de pie me observabas como si de una obra de arte se tratase. Te acercaste, me besaste suavemente en los labios, me desataste y te diste media vuelta... "¿Dónde vas? Acaso no quieres que te dé lo tuyo?"

"No, prefiero dejármelo olvidado y venir mañana a por él...si no te importa."

lunes, 25 de febrero de 2013

Teatro

Bueno... pues creo que ya va siendo hora de escribir.

Hoy voy a escribir sobre el amor. Hoy quiero plasmar aquí unas reflexiones que desde esta mañana me rondan la cabeza.
Hay múltiples opiniones, y realmente no sé cual es a cierta... De lo único que estoy segura es de que cuando quieres a alguien, se nota, de una manera o de otra, pero se nota. Ya sea una mirada, un gesto o incluso un hecho... Todo nos delata. Y ya si hablamos de amor intenso, de ese amor que no se queda en una simple amistad, sino que es más profundo y que sientes que te atraviesa como un escalofrío todo el cuerpo... Si hablamos de ese amor la reacción es mucho mayor, sentimos como nos quedamos congelados al verle pasar, como miramos al suelo pero mientras le estamos viendo por el "rabillo" del ojo, y como el simple roce de su mano con la mano de otra persona nos puede hacer pasar de una extrema felicidad que vivíamos gracias a una sonrisa correspondida, a la más profunda tristeza... Que dura unos segundos, breves pero terribles... Hasta que de nuevo vuelves a la tierra y te centras en esos momentos... Los disfrutas al máximo, siempre intentando no mostrar aquello que tanto miedo te da mostrar... Pero siempre hay algo, que en ese pequeño teatro se te escapa, un gesto, una mirada... Y te vuelves rígido y frío... Intentas controlar cada uno de tus gestos, para "crear" una situación que se supone normal, con un esfuerzo sobrehumano para sufrir lo mínimo, disfrutar lo máximo y pasar desapercibido, cuando en realidad quieres ser su centro de atención... 

Y si en medio de ese teatro hay algo que falla, que se escapa.... Toca tardes y noches de ensayo mentales, que te hacen pensar que estás perdiendo la cabeza, cuando en realidad no ha habido otro momento en la vida en el que la tuvieses mejor colocada sobre tu cuerpo.


miércoles, 19 de diciembre de 2012

Domingo por la tarde


Hoy le voy a dedicar mi entrada a la protagonista de este relato ficticio.

Sentada comiendo galletas y viendo la televisión, así se presentaba la tarde del domingo... No echaban gran cosa y tampoco es que yo le estuviese prestando demasiada atención a la caja tonta. El Corte Inglés ya había puesto los dichosos villancicos que se oían más en mi casa que en la calle (lo tengo comprobado) y le había dado ya 3 veces la vuelta a la "cinta".
"Qué aburrimiento por Dios..." pensé mientras me llevaba otra galleta a la boca y zappeaba un poco. Entonces oí ruido procedente del portal, algo así como voces y maletas que se arrastraban, cosa extraña ya que nunca había tenido vecinos en este portal. Me levanté a ver, pues otra cosa más interesante no me deparaba la tarde y abrí la puerta. "Buenas tardes" murmullé a la pareja que estaba dándole vueltas a un manojo de llaves más grande que mi cabeza. Eran un chico y una chica, ella era bastante alta, morena y con coleta, mientras que él era más bien de estatura normal, quizás un poco más bajito que ella, moreno ojos azules y la verdad, bastante mono. Se presentaron y me invitaron a pasar a su piso nuevo, pues al parecer lo acababan de comprar. El piso estaba lleno de polvo, con los muebles viejos y solo funcionaban dos de las bombillas en toda la vivienda. 
Mientras él deshacía las maletas yo me quedé hablando con la chica, quién me contó que ambos trabajaban en un club de striptis, ella bailando y él de camarero. Estuvimos hablando horas, contándonos cosas, hasta que en una de las veces que bebí del vaso de agua que me ofrecieron posó su mano sobre mi muslo, y lo acarició suavemente. He de decir que me sentía un poco incómoda, pero por otro lado me excité muchísimo. No dijimos nada, la mano fue acariciando cada vez acercándose más a mi entrepierna mientras ella acercaba su cara a la mía para terminar dándome el beso que iba a ser el comienzo de la maravillosa aventura. Sus manos se movían ágiles encima de mi ropa, mientras yo petrificada no sabía qué hacer “¿La acaricio? ¿no la acaricio?”. Entonces el chico entró en la habitación y ni corto ni perezoso se puso a meterle mano a ella mientras yo atónita no podía dejar de besarla. Comenzó a subirme la camiseta y yo me dejé llevar… Hasta el punto de comenzar a desabrocharle los pantalones. Mientras el chico nos acariciaba los pechos a ambas e introducía de vez en cuando su lengua en ese apasionado beso que compartíamos. Estaba muy excitada, me aparté de ella y comencé a besarlo a él. Mientras, ella no dudo en bajar hasta la altura de mis pantalones y bajarlos, no necesito nada más que ladear el tanga para hacerme comenzar a vibrar de placer. No pude evitarlo y agarré el pene del chico, el cual ya se había quitado los pantalones. Los gemidos retumbaban en todo el piso y entonces le dije “penétrame”…y él no dudó ni un segundo. Mientras él me poseía duramente yo masturbaba a la chica que parecía sentir un gran placer. Entonces él me la sacó y me puso de rodillas encima del sofá y  mientras me azotaba sentí su lengua moviéndose ágil y juguetona. No pude aguantarlo más y me corrí, dando unos gemidos como nunca lo había hecho. Entonces ellos se pusieron a jugar mientras yo descansaba en el sillón, observando las numerosas posturas, el bote de sus senos y sus caras de placer hasta que el placer se hizo extremo.
No dije nada, solo cogí mis cosas y me fui. Sólo sé que estoy deseando que vengan a pedirme sal algún día, o quién sabe… quizás algo más.

Por cierto, no me he presentado, mi nombre es Mónica y esta es la primera de un montón de aventuras sexuales que no dudaré en contaros…

Disfrutad.

lunes, 17 de diciembre de 2012

No es vicio, es necesidad. Feliz Navidad

Es naviidad, y no puedo evitar imaginarte disfrazado SOLO con ese gorrito de papanoel.
No he visto nunca a nadie que se tome tan en serio el beso debajo del muérdago...
"Déjate llevar" fueron las primeras palabras que pronunciaste aquella noche, después de haberme estado mirando durante toda la fiesta... No sé si fue el alcohol, el ambiente o si simplemente tenía que pasar...pero pasó. Pasamos de estar mirándonos frente a frente a tenerte detrás de mí, agarrando mis pechos y besándome el cuello. No sé si tú me subiste la falda, si me la subí yo o si se subió sola, lo que sí se es como sentía tu excitación dura contra mí. No podía dejar de suspirar. Me diste la vuelta y no vacilaste al volverme a besar. "Ya no eres un chico tímido" dije mientras me mordías los pechos... Sentía tus labios y tu lengua que se movían tan suaves... Y en menos de que te dieses cuenta estaba agachada, manchándote de carmín los pantalones... y la piel. Nunca he hecho una felación en la calle, pero esa noche el deseo me llevó a hacer cosas que nunca hubiera imaginado.Me levanté y te volví a besar. Estábamos tranquilos, calientes pero no necesitábamos más. Solo con el calor de los besos la manos se conducían solas... No tardamos en terminar debido a la gran excitación. Y aún así no perdí las ganas de besarte...
Sé que esto no termina aquí, y que pronto volveré a mancharte de carmín... Hasta entonces me queda el recuerdo y la sonrisa de estúpida que se pone cada vez que te veo.
Las mejores miradas son las que se intuyen y no se ven directamente, que se corresponden con una sonrisa medio oculta...y que aunque al final nadie haya notado nada, ha pasado un mundo entre los dos.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Inspiración.

Buenas noches, eso lo primero.
Hoy después de mucho tiempo vuelvo a escribir aquí.¿La razón? Bueno... llevaba tiempo queriendo retomar esto, y esta tarde me ha vuelto la inspiración.
Advierto que lo que viene a continuación quizás sea algo que ya todo el mundo haya oído alguna vez, que parezca una pastelada odiosa o incluso que haga que os replanteéis el seguir leyendo mis textos, que han perdido su toque erótico (que os adelanto que pronto lo recuperarán).
Hoy quiero escribiros porque me siento bien, porque me he dado cuenta de que aun estando rodeados de gilipollas, siempre podremos encontrar a alguna persona que aún tiene algo de sentido común, y que aún teniendo sueños (como todos tenemos) tiene lo pies en la tierra y no piensa solo en sí mismo, como por desgracia hace la mayoría de la gente hoy en día.
Hoy me siento bien, me siento afortunada, e invito a todo el mundo a que se sienta así. Hoy he aprendido que nadie está solo, aunque así nos sentamos algunas veces. He aprendido que la persona que realmente está sola es aquella que no sabe valorar a los demás, que solo piensa en sí misma... que ven la vida como una pirámide y solo intentan estar en la cumbre, en lo más alto... pero no se dan cuenta de que ahí arriba, en esa pirámide imaginaria que se han construido, están ellos solos...

Hoy he aprendido que nunca hay que rendirse, que merece la pena seguir adelante y luchar por algo en lo que creemos firmemente... Hoy he aprendido que nunca vamos a dejar de aprender... Aprenderemos de lo malo, de lo bueno, de lo extraño, de lo duro y de lo agradable... Pero una de las maneras más bonitas de aprender es viviendo, vive: escucha, mira y siente... y cada día aprenderás algo nuevo.

Y nada, ya dejo esto antes de que os sangren los ojos de tanta pastelada, pero doy las gracias a alguien por haberme dado inspiración para escribir esto, persona perfecta que me encantó cuando lo conocí y hoy si cabe me encanta mucho más. :)